En una entrevista que sostiene con el jefe de campo, pide que le sean entregados esos dos hombres. Inmediatamente después constituye un tribunal de guerra y comienza el proceso. Los dos hombres, dos víctimas del pánico de la guerra que se ha camuflado como ha podido y que aspiraban únicamente a la paz, son condenados a muerte. El juicio se desarrolla con toda solemnidad y los condenados firman al pie de los sumarios..





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